BPC-157 + TB-500 — Ocho semanas, notas honestas
Bitácora real de un protocolo de péptidos. Sin hype, sin bro-science — solo datos, notas subjetivas y lo que de verdad pasó en dos meses.
Empecé este stack después de una lesión persistente en el hombro que estaba afectando mi entrenamiento de boxeo. El objetivo era simple: acelerar la reparación de tejido, reducir la inflamación y ver si las promesas de recuperación se sostenían fuera de los estudios en ratas.
El protocolo
BPC-157: 250 mcg subcutáneos, dos veces al día (mañana y noche). TB-500: 2,5 mg subcutáneos, dos veces por semana (lunes y jueves). Duración: 8 semanas. Ningún otro compuesto. El entrenamiento siguió igual — boxeo 4x/semana, pesas 3x/semana.
Semanas 1-2: línea base
Subjetivamente, nada dramático. La calidad del sueño mejoró un poco hacia el día 10. El hombro seguía crujiendo en movimientos por encima de la cabeza. Registré el dolor a diario en una escala de 1 a 10: empecé en 6, cerré la semana 2 en 5.
Semanas 3-4: la inflexión
Aquí se puso interesante. El dolor bajó a 3. El rango de movimiento del hombro se abrió de forma notable. Mis compañeros de sparring comentaron que mi jab estaba más afilado — probablemente porque ya no protegía el hombro de manera inconsciente. El sueño mejoró de verdad. No solo en duración, sino en profundidad.
Semanas 5-8: el efecto compuesto
Para la semana 6, el hombro era prácticamente un no-tema. Dolor en 1 la mayoría de los días, 0 en los buenos. La recuperación entre sesiones era visiblemente más rápida. Pude subir la intensidad del sparring sin la habitual ventana de 48 horas de dolor. La salud intestinal — un beneficio inesperado — mejoró de forma medible.
Veredicto
Funcionó. No de forma milagrosa, sino de forma constante, observable y documentable. La combinación de BPC-157 y TB-500 aceleró una recuperación que se estaba estancando. Volveré a correr este protocolo ante cualquier problema de tejido blando. Los datos lo respaldan. La experiencia lo confirma.